Correr. Desparecer del mundo para ser olvidado. No afrontar los momentos que cada instante encierra el tiempo. Sólo estar cuando el viento es favorable. Arroparse empequeñecido por las circunstancias. Sentir la triste soledad de la mentira. Y vivir con ello. Correr como un cobarde. Desaparecer del mundo para no ajustar cuentas con el presente o el pasado. Diluirse en la existencia ahogado por la cobardía. Y morir con ello. Amaneceres nunca puede escapar de su destino. Al alba es cuando despierta y a los segundos, muere. Y vuelve a resurgir valeroso cada 24 horas. Amaneceres nunca quiso escapar del presente, no anhela el pasado ni sueña con el futuro. Amaneceres recibe al devenir para fundirse con él, como hermanos. Hay vida detrás de la vida. Y muerte detrás de la muerte. Amaneceres quiere que hoy luches por tus objetivos. Levanta la cabeza y avanza con paso firme. En el camino encontrarás el premio, la meta es sólo el final para empezar de nuevo. Y después abrirás los ojos y la mente, y respirarás del tiempo. Y En él encontrarás la plenitud. La travesía es larga hasta el principio. El mar no tiene un final concreto.