In caminante, párrafos sueltos on Junio 26, 2009 at 2:25 am
Que hablen los políticos y científicos sobre feto o ser humano. Que se distraigan en debates vacuos. Amaneceres hoy llega para explicarles que desde la unión de las dos partes, la conexión con la vida empieza a fraguarse. Amaneceres recuerda ahora como él está conectado con la noche. Y es que Amaneceres nace en un instante, en el roce de dos conexiones; la noche y el día. A Amaneceres le gusta pensar que se hace en la única caricia que cada 24 horas se dan la luz y la oscuridad.
La naturaleza es conexión. Es el enchufe que nos agarra a la vida. Al final te liberas y quedas en silencio. Y volverás a resurgir de la energía, de la conexión con el mundo. Morir al fin y al cabo es descansar. Reposar la mente parando completamente el corazón. Sin movimiento. Suspendido en el horizonte. Como un haz de luz que no quiere brillar. Y entonces comenzará de nuevo. Te convertirás en naturaleza y viajarás por todos los rincones de la vía láctea. Y te unirás a otros como tú, en un plano superior al de los cuerpos. Y vivirás en armonía.
Amaneceres habla y tú lees. Él no pide que le creas. Sólo quiere que pienses. Las reflexiones desarrolladas son buenas consejeras para las decisiones del futuro. Amaneceres quiere que le entiendas. Por eso él habla y te explica:
–¿Quieres saber qué es la vida? Imagina que la existencia es agua. Tú, que existes, eres el agua. Aunque te separen en gotas, seguirás existendo, porque no dejarás de ser agua. Y al final la gota se unirá a otras gotas para recobrar su estado natural. Por eso la existencia es agua, y por eso, amigos, la vida es su fluidez.
Amaneceres siempre se queda en silencio al llegar a este punto. Se deben pensar las propias respuestas.
Fluidez. La vida es movimiento. Eternas conexiones de elementos condenados a entenderse. Vivir es estar conectado a un recorrido sin final en el que a cada instante te inundan miles de sensaciones que se convierten en millones de nexos con la existencia. Respirar es la consecuencia de perder tu estado primigenio, de desprenderte de la insulsa existencia como agua estancada en un horizonte suspendido.
Y las fuerzas de la naturaleza llegarán a ti para que te conviertas en huracán y hagas nacer la vida. Y despertarás del letargo. Y estarás 9 meses alimentando las ansias de la existencia. Y lucharás durante ese tiempo para llegar fuerte al premio de la fluidez. La vida que se gesta en un encuentro ansiado, es como la anhelada caricia que cada día se dan la luz y la noche en el nacimiento de Amaneceres.
Yo no sabría decir en qué momento empieza la vida. Quizás, si tuviera que dar una respuesta me gustaría pensar que surge cuando esas dos partes de las que habla toman conciencia de ello aunque, por suerte o por desgracia, no todo el mundo lo hace “única caricia que cada 24 horas se dan la luz y la oscuridad”. De todas formas, me encantó. No cambie su estilo porque es único y genial.
Pdt. Entré por fin! nos veremos de miércoles en miércoles, no?
lauri q alegria me da verte!!! al fin leiste algo… jejejejeje… como pá no leerlo con lo pesao que soy verdad?? me gustó saber que ya leíste algo, así ya sabes con ké clase de gente te las verás en la revista…. jajajajajjajaa!!!
a mi me gusta ese G3 que hemos formado. así q cada miércoles, lo siento, me vas a tener q ver el careto. la revista sale pálante sola con nosotros, eso seguro!!! jejejejeje!! saludos